En 1985, Al Grover fue el primero en cruzar el Atlántico, desde Long Island hasta Portugal, usando un motor fuera de borda.
En ese tiempo usó un barco de unos 8 mts. de eslora, y llevaba casi dos toneladas de gasolina. Esperamos que con los avances tecnológicos y los caminos ya abiertos por gente como él, podamos requerir una fracción del combustible en un barco más pequeño.
Dependiendo de las políticas migratorias y aduaneras de los distintos países, en función del COVID, tenemos su ruta como alternativa a la prevista inicialmente si podemos hacernos a la mar en julio. De todos modos sigue siendo el Atlántico Norte y sólo cambiaría el sentido de Oeste a Este.